Cuando
dejamos de sentirnos culpables ante cualquier
situación.
Cuando
no aprobamos ni aceptamos los juicios que otras personas hacen acerca de
nosotros.
Cuando enfrentamos todo los retos y circunstancias de la vida por muy
duras que sean.
Cuando
no cedemos a la presión de que existe un modelo de vida perfecta y aceptamos la
realidad ante cualquier suceso de nuestras vidas.
Cuando
dejamos de controlar nuestras emociones, a las personas, a las circunstancias y
a todo lo que creemos que nos pertenece.
Cuando
soltamos los apegos en momentos cruciales.
Cuando
sabemos que saborear la vida implica lo dulce y lo amargo, caerse y levantarse
y fluctuar entre altos y bajos.
Cuando dejamos de criticarnos a nosotros mismos y criticar a los otros porque nos manifestamos desde el ego y aceptamos que es parte de nosotros porque tiene un propósito en nuestra evolución.
Cuando
abrazamos nuestro SER tal y como se muestra sin juicios, entendiendo que somos
PERFECTOS siendo auténticos, y que es natural sentir felicidad y tristeza, paz
e ira y un sinfín de emociones, así como comportarnos de la manera que la
circunstancia inspire.
Cuando
no hacemos dramas si erramos, nos equivocamos, nos desanimamos, y
en lugar de juzgarnos, negarnos a nosotros mismos lo que sentimos, o fingir que
no está ocurriendo, dejamos fluir esas sensaciones sin reprimirlas, las sacamos
de aquellos lugares en nuestra mente inconsciente donde toman una energía que
nos afecta de manera negativa.
Cuando
somos consiente que tenemos una energía que nos da las fuerzas de la audacia,
el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo
que amamos, cuando surgen fortalezas donde antes no las había.
Cuando
hacemos conciencia de todo eso, somos introducidos a nuestro mundo interior
donde recibimos el poder para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible
y nos impulsa a alcanzar lo imposible.
La
psicología moderna, ha llamado este potencial humano “Resiliencia”.
LA RESILIENCIA es la capacidad para afrontar la
adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas
o el estrés severo, es decir vivir subiendo los escalones de la evolución a
pesar de las situaciones difíciles que experimentamos en la vida, incluso agarrando
con dichas vivencias mayor impulso.
Ser
resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante
las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida
del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran
impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad,
incertidumbre y dolor emocional. Aun así, las personas logran sobreponerse a esos sucesos adquiriendo una gran sabiduría que contribuye en sus siguientes experiencias y apoyan las experiencias de otros.
El
camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un
considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan
la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la
tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?
La
resiliencia no es algo que una persona tenga que aprender a desarrollar, ya que
es parte de su naturaleza, solo implica reconocerlo como parte de la propia
esencia y conectar con ese mundo interior donde se accede a ese gran potencial.
Una
vez conectado con ese potencial, las personas resilientes manifiestan tres
características principales:
Aceptan la realidad tal y como es (respetan el orden divino y perfecto).
Tienen
claridad y certeza de que la vida tiene sentido
(se vive para sentir).
Enfocan su intensión en mejorar y superar la adversidad
aplicando creatividad (crean su propia realidad a través de sus pensamientos).
Las
personas resilientes también presentan las siguientes habilidades:
Desarrollan
la capacidad de profundizar sobre las causas y efectos de la situación que
estén atravesando, conscientes de que la misma tiene un propósito que tratarán
de descubrir, a los fines de asimilar el aprendizaje de esa lección y evitar
repetir la prueba.
A
pesar de dejar que se manifiesten sus emociones sin reprimirlas o controlarlas,
la liberan y no se enganchan por lo cual no se mantienen en crisis ni en
conflictos, porque aprendieron a ir cerrando ciclos y abriendo otros nuevos.
Saben
que al estar alertas y con plena conciencia del aquí y el ahora, la mente no
tomará el control de sus impulsos y su conducta y serán ellos mismos, quienes
elijan sus pensamientos y la intensidad que les imprimen.
A
pesar de sentir miedo, lo confrontan sin hacerse expectativas de los
resultados.
Focalizan
la atención en lado positivo de cada situación, sin negar que también existen
otras realidades.
Confían
total y absolutamente en sus potencialidades espirituales.
Son
empáticos, intuitivos, sienten las energías del entorno y aprendieron a
transmutarlas y/o conectar con ellas.
Tienen
la facilidad de ver nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más
éxito y satisfacción en sus vidas.
Son
más conscientes de sus pensamientos, evitan la exageración, el drama o sacar conclusiones precipitadamente, sin
evidencias que las corroboren.
Buscan
y permiten el apoyo y la asistencia de otros cuando es necesario.
Afrontan
los problemas para solucionarlos, viéndolos como retos y no como amenazas.
Ponen
límites a otras personas cuando es necesario porque se respetan a sí mismo y
respetan a los demás.
Este maravilloso País, cuna de seres humanos extraordinarios, tierra fértil de hermoso y paradisíacos paisajes, con un excelente clima, está manifestando en este momento la realidad creada por una parte de la conciencia colectiva que eligió ser manipulada, esclavizada y engañada, llenándolo de ira, frustración, decepción, separación entre otras emociones negativas, para evitar que su gran luz continúe despertando la conciencia colectiva del `planeta entero, pero lejos de ser una amenaza, esta situación la podemos ver como la gran oportunidad para que cada venezolano, realice su VIAJE DEL HÉROE al interior de su SER, y se conecte con su potencial de RESILIENCIA, expandiendo nuestra evolución como país a otras partes del mundo, con la creatividad, entusiasmo y carisma que nos caracteriza.
Los abrazo con infinito amor!!!



